Breves reflexiones de un profesor en cuarentena: Maradona 1994, el arte de educar y la asimilación
J.I. Chavarín* En 1994 Maradona dijo, “Me cortaron las alas”, mientras era retirado del partido contra Nigeria por una enfermera suiza, que fungió como verdugo para la albiceleste. Positivo a: pseudoefedrina; potente descongestivo, pero de poca utilidad para el regateo o los goles fuera del área. El vacío del astro argentino radicaba en que sería la última vez que pisaría las canchas de un mundial; algo tan arraigado a su identidad que le era imposible asimilar su final. Por eso reía cuando era sacado de ese estadio en Boston, ¿qué otra cosa se puede hacer al estar frente a la desgracia? Un sentimiento semejante al de Diego ocurre con todos aquellos que practicamos el arte de educar, en cuestión de días pasamos de estar en un salón lleno de estudiantes a una pantalla digital. Ya sea impartiendo clases o recolectando evidencias. De una u otra forma también se nos arrebató una parte importante de nuestra identidad: la adrenalina manifestada en forma de burbujas estomacales cuando ...